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Herpes Genital

Infección de transmisión sexual causada por virus, que se caracteriza por episodios repetidos que se desarrollan con una erupción de pequeñas ampollas, generalmente dolorosas, sobre los genitales.



¿Cuán común es el herpes?

En los EE.UU., casi un 90 por ciento de las personas tiene la forma más común de herpes en algún momento de su vida. La forma más común normalmente aparece como herpes oral (las llagas de los resfriados) y por lo general no se transmite a través del contacto sexual. Más de 31 millones de estadounidenses han contraído herpes a través del contacto sexual. Medio millón de personas son diagnosticadas cada año. Sin embargo, hay millones de personas no saben que tienen herpes porque nunca han tenido o notado los síntomas.

 

Etiología

El herpes genital es ocasionado por dos virus del grupo herpesvirus, conocidos, respectivamente, como herpes simple tipo 1 (HSV-1) y como herpes simple tipo 2 (HSV-2). El HSV-l es responsable, aproximadamente, del 5 al 10% de los herpes genitales. 

Ambos virus son transmitidos por contacto sexual. Es normal que ocurra un cruce de infecciones de tipo 1 y 2 durante el contacto sexual oral - genital.

La infección inicial de herpes oral ocurre normalmente en la niñez y no está clasificada como una enfermedad de transmisión sexual. El 80% de la población adulta es candidata a portar el HSV-1 y puede haberlo adquirido de una forma no sexual.

La incidencia total de herpes genital está estimada en 1 de cada 1000 personas.

La infección inicial de HSV-1 o HSV-2 está caracterizada por signos y síntomas sistémicos (por todo el cuerpo) así como también por signos y síntomas locales. Entre los síntomas sistémicos están la fiebre, malestar, dolor generalizado (mialgia) y disminución del apetito. Los síntomas localizados se describen más adelante.

Cuando el virus es transmitido por las secreciones de la mucosa oral o genital, la lesión inicial se localiza sobre la región sobre la que se produce la transmisión. Los lugares más habituales son: glande y otras partes del pene, y el escroto en hombres; vulva, vagina y cervix, en mujeres. La boca, ano y cara interna de los muslos puede también ser un sitio de infección en ambos sexos.

Antes de la aparición de las ampollas, el individuo infectado experimenta un aumento de sensibilidad, quemazón o dolor en la piel, en el lugar en el cual aparecerán éstas. La piel se enrojece y se llena de múltiples vesículas pequeñas, enrojecidas y llenas de un fluido de color claro amarillento. Las ampollas se rompen dejando llagas dolorosas que, eventualmente, forman una costra y sanan en un periodo de 7 a 14 días. El brote puede estar acompañado de malestar y engrosamiento de los nódulos de la zona inguinal. En las mujeres puede aparecer una descarga vaginal y dolor al orinar (disuria). Los hombres pueden tener disuria si la lesión está cerca de la apertura de la uretra (meato).

Una vez que una persona se infecta, el virus se establece en el interior de las células nerviosas fuera del alcance de los anticuerpos. El cuerpo intenta combatirlo pero esta lucha no tiene final. El virus puede, de este modo, permanecer latente (periodo de "latencia") durante un tiempo más o menos extenso, pero repentinamente la infección se reactiva y el individuo tiene otro ataque de dolor y ampollas. Los ataques recurrentes pueden ser raros, ocurriendo sólo una vez al año, o tan frecuentes que los síntomas parecen continuos. Estos ataques recurrentes pueden ser precipitados por muchas causas como la irritación mecánica, la menstruación, la fatiga, las quemaduras del sol y otras. Las infecciones recurrentes en hombres son generalmente más leves y de duración más corta que en mujeres.

La investigación sugiere que el virus puede transmitirse a la pareja incluso cuando la enfermedad parece clínicamente ausente, de modo que una pareja sexual sin lesiones aparentes puede transmitir la enfermedad. Una diseminación asintomática puede contribuir realmente más a la diseminación del herpes genital que la misma enfermedad activa.

El virus del herpes es de especial importancia en las mujeres por varias razones. Está implicado en el cáncer de cuello uterino, especialmente cuando está presente en combinación con el virus del papiloma humano (HPV), el virus responsable de las verrugas genitales. Para las mujeres embarazadas, la presencia de HSV-1, o de HSV-2 sobre los genitales o en el canal de nacimiento, es una amenaza para el bebé. La infección en el bebé puede conducir a una meningitis herpética, a una viremia herpética, a una infección crónica en la piel o, incluso, a la muerte.

La infección por herpes supone un problema especialmente serio en las personas inmunodeprimidas (enfermos de SIDA, personas recibiendo quimioterapia, radioterapia, o que estén tomando dosis elevadas de cortisona). Estas personas pueden sufrir infecciones en varios órganos, como por ejemplo:

  • Queratitis herpética del ojo.
  • Infección persistente de la piel y membranas mucosas de la nariz, boca y garganta.
  • Esófago (esofagitis herpética).
  • Hígado (hepatitis herpética).
  • Cerebro (encefalitis).

 

¿Cuáles son los síntomas del herpes genital?

Muchas veces, el herpes genital no causa ningún síntoma. Muchas personas llevan el virus en el cuerpo pero los síntomas no aparecen por primera vez hasta que un individuo se infecta nuevamente. Cuando se tienen síntomas, éstos pueden empezar de 2 a 20 días después de que el virus ha entrado en el cuerpo o pueden tardar más tiempo.

La primera aparición de síntomas durante la primera infección de herpes genital se llama "herpes" primario. Al principio se puede tener una sensación de hormigueo o picor en el área genital. Puede haber secreciones vaginales, sensación de presión en el abdomen y dolor en las nalgas, piernas y el área de la ingle. En el área cercana al lugar por donde el virus entró al cuerpo aparecen pequeñas protuberancias rojas - en los labios vaginales, el clítoris, la vagina, la vulva, el cuello uterino, el ano, los muslos o las nalgas.

Estas protuberancias se convierten en ampollas o llagas abiertas. Entre 24 y 72 horas después de que aparecen las pequeñas ampollas, éstas pueden reventarse y dejar lastimaduras dolorosas. Estas lastimaduras pueden infectarse. Otros síntomas del herpes primario pueden incluir:

  • Inicialmente, sensación de calor, picor y color rosado.
  • Ampollas dolorosas llenas de fluido en el área genital o rectal.
  • Pequeñas ampollas que se funden para formar una ampolla larga.
  • Costras amarillas que se forman en las ampollas al principio de la fase de curación.
  • Fiebre suave.
  • Bultos en la ingle (linfadenopatía inguinal).
  • Micciones difíciles y dolorosas (disuria).
  • Micciones titubeantes.
  • Aumento en la frecuencia y urgencia de las micciones.
  • Relación sexual dolorosa
  • Incontinencia urinaria.
  • Llagas genitales.

Los síntomas generalmente desaparecen dentro de las 3 semanas o aun más rápidamente si te tratan con medicación. Normalmente aparece una costra sobre las llagas y éstas sanan sin dejar cicatriz. Pero aun después que desaparecen, el virus queda en el cuerpo. Puede reactivarse y volver a causar llagas días o años después. Por lo general los síntomas son peores durante el herpes primario y se vuelven más leves con cada nueva reactivación del herpes.

 

¿Cuáles son los síntomas del herpes oral?

El herpes oral generalmente aparece en los labios o dentro de la boca, en la forma de llagas de resfriado (ampollas pequeñas). El herpes oral puede transmitirse a través del contacto, por ejemplo, al dar besos o durante el sexo oral. Es suficiente que haya contacto directo por un período de tiempo breve para que el virus se transmita.

Las llagas de resfriado son comunes en los niños pequeños. El herpes oral en las personas adultas es generalmente sólo una reactivación de una infección de la niñez. Las llagas de resfriado son molestas pero inofensivas en niños y adultos, pero pueden ser peligrosas para un recién nacido.

 

¿Qué es un brote?

Después de tener herpes primario (la primera ocurrencia de síntomas del herpes), los síntomas desaparecen pero el virus permanece en tu cuerpo. El virus puede reactivarse en cualquier momento y causar un nuevo brote de síntomas. Durante un brote, aparecen llagas nuevas en los mismos lugares. Los síntomas son menos severos y duran menos cantidad de tiempo que los ocurridos durante la primera aparición de síntomas. Los síntomas que ocurren durante un brote pueden incluir:

  • Ampollas
  • Heridas
  • Picor

Puede haber ciertas señales tempranas que indican que va a producirse un nuevo brote. Éstas incluyen sensación de hormigueo, ardor y picor en el lugar en que tuviste las llagas anteriormente. Estas señales pueden empezar horas o días antes del brote.

 

¿Con qué frecuencia ocurren los brotes?

La mitad de las personas que tiene herpes no vuelve a tener brotes (la reactivación del herpes que vuelve a causar síntomas) después de la primera ocurrencia de síntomas. Algunas personas sólo tienen unos pocos brotes, mientras que otras tienen muchos. Algunas personas pueden tener muchos brotes seguidos y luego pasar meses o años sin tener ninguno. Las personas con enfermedades que debilitan el sistema inmunológico, como la leucemia y el VIH, tienen más probabilidades de tener más brotes y de tener síntomas más dolorosos y que duran más tiempo.

 

¿Cuál es la causa de un brote?

No está claro cuál es la causa de los brotes. Algunas ideas al respecto son:

  • Otras infecciones
  • Tensión física o emocional
  • Fiebre
  • Cirugía
  • Menstruación
  • Relaciones sexuales
  • Irritaciones de la piel (por ejemplo, las quemaduras de sol)
  • Trauma
  • Cambios hormonales
  • Alcohol
  • Problemas con el sistema inmunológico

 

¿Hay algo que yo pueda hacer para prevenir los brotes?

Asegúrate de comer una dieta saludable, descansar lo suficiente, hacer ejercicio y encontrar maneras de aliviar el estrés. Si tienes brotes frecuentes o severos, habla con tu proveedor de cuidados de salud sobre la posibilidad de tomar medicación para prevenirlos o tratarlos tempranamente.

 

Tratamiento

El tratamiento del herpes genital no cura la enfermedad pero mejora los síntomas. El tratamiento mejora el dolor, el malestar, la erupción y acorta la curación.

El aciclovir oral no cura la infección, pero reduce la duración y severidad de los síntomas en la infección primaria y también reduce la extensión de ataques secundarios. También reduce el riesgo de contagio. Puede usarse en el primer episodio y repetidamente. 

El aciclovir tópico es también efectivo, pero debe ser aplicado más de 5 veces al día. 

Los baños calientes pueden aliviar el dolor asociado a las lesiones genitales. 

También se recomienda una limpieza con agua y jabón. Si aparecen las lesiones de la infección secundaria en la piel, puede ser necesario un antibiótico tópico.

 

Prevención

La prevención es muy difícil desde el momento en que el virus puede contagiarse incluso a partir de personas infectadas que no presentan síntomas. Sin embargo, evitando el contacto directo con una lesión abierta rebajamos el riesgo de infección. Las personas con herpes genital deben evitar el contacto sexual cuando tienen las lesiones activas. Las personas con herpes genital conocido pero sin síntomas clínicos presentes deben informar a su pareja de que tienen la enfermedad. Esto permitirá a ambos usar barreras protectoras (preservativos) para prevenir el contagio.

El preservativo es la mejor protección frente al herpes genital cuando se es sexualmente activo. 

Las mujeres embarazadas infectadas con el herpes simple deben hacerse cultivos semanales del cervix y genitales externos para prevenir posibles nuevos brotes. Si los cultivos son positivos, las lesiones activas están presentes y, por ello, se recomienda hacer una cesárea que evite la infección del recién nacido.

 

¿Hay alguna relación entre el herpes y el SIDA?

Las personas que tienen herpes u otras enfermedades de transmisión sexual que causan lesiones genitales, corren un mayor riesgo de contraer el VIH. Las lesiones son un punto por el cual el VIH puede entrar al cuerpo y comenzar a propagarse. Si una persona con VIH contrae también herpes genital, es probable que la infección sea más severa.

 

Pronóstico


Una vez infectado, el virus permanece en su cuerpo para el resto de la vida. Algunas personas nunca vuelven a tener otro episodio en su vida y otras tienen frecuentes brotes durante el año.

Las infecciones tienden a aparecer después de la relación sexual, exposición solar, y después de situaciones de stress.

En individuos con un sistema inmune normal, el herpes genital permanece como dormido, pero la amenaza esta ahí siempre.

Fotografías
Vagina
Pene
Nalgas

 

 

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