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Juegos eróticos

El coito es una práctica sexual muy estimulante y que puede llegar a ser tremendamente placentera para ambos miembros de la pareja, sin embargo no es la única práctica existente, y tampoco tiene porque ser la que proporcione más disfrute en una relación sexual.



En estas líneas, encontraréis algunas ideas para disfrutar de lo que en la calle se conoce como “preámbulos”, aunque esto no significa que estas prácticas tengan, como meta irremisible el coito, ni que necesariamente deban realizarse antes de este.

Sobre la manera de disfrutar de diferentes variedades del coito, hay muchísimo escrito, el ejemplo más conocido es el archifamoso Kamasutra, y sus múltiples versiones. Os remitimos al manual oriental, como una buena manera de ampliar vuestra variedad en la práctica del coito.
Pero ahora es tiempo de aumentar nuestros conocimientos en cuanto a los juegos sexuales sin penetración. A esta variedad sexual se la conoce, dentro de la sexología, con el término “Petting”.


Se define como petting a la práctica sexual que persigue la estimulación sexual sin coito. De esta forma se practican diferentes técnicas como los besos, la mutua masturbación, las caricias, el sexo oral, etc.


A continuación, te proponemos una serie de juegos eróticos, para enriquecer en la medida de lo posible, tus practicas sexuales.


Sumisión

Para muchas personas resulta muy excitante sentirse controladas por el otro miembro de la pareja, en una relación sexual.
Hay varias maneras de emprender este juego, pero en todas, es de vital importancia, representar el papel asignado de la manera más realista posible.


Ama y esclava

La posibilidad más sencilla, es la que consiste únicamente en asignar los papeles de ama y esclava. El/La ama debe ordenar aquellos favores sexuales que prefiera, caricias donde demande, sexo oral, etc. Como hemos insinuado, las normas deben dictarse de manera inflexible, y el esclavo debe respetarlas de manera sumisa.


Prisionera

Esta modalidad de la sumisión es indudablemente más compleja, pero también se presenta como mucho más excitante, para la mayoría de las personas.


Para emprender la práctica, quien este asignado como dueña, debe desnudar a su pareja y tumbarla en la cama. Una vez tumbada la “víctima”, debemos taparle los ojos con un pañuelo, busca una tela sugerente (¿Qué te parece si es negra y además de seda?).


Ahora, son las manos las que debemos atar, puedes utilizar cualquier utensilio para ello, cuerdas, esposas e incluso pañuelos del tipo que usaste para los ojos. Recuerda que no se trata de que nuestra pareja no pueda escapar, sino de que escenifiquemos correctamente el juego, y cada uno interprete adecuadamente su papel.
Ya tenemos al prisionero maniatado y con la incertidumbre de que se le va a hacer, ahora es tu imaginación y tu conocimiento de pareja sexual los que deben funcionar a la hora de recorrer su cuerpo, pero sea cual sea el camino de su cuerpo que elijas, ten en cuenta que lo que más va excitar a tu prisionera es la provocación.


Recorre suavemente su cuerpo con tus manos, y roza sus partes más erógenas, pero sin acariciarlas directamente. Se trata de conseguir que nuestra pareja desee con todas sus fuerzas que acariciemos, de una vez, su sexo. De esta forma, tu prisionera ira incrementando su excitación al verse como un objeto utilizado y casi “torturado”, al que su dueña le excita pero sin llegar a proporcionarle todo el placer.


Una buena idea, mientras jugamos con el/ella es acariciar su cuerpo con partes del nuestro, colocar por ejemplo un pezón en su boca o quizás nuestro sexo o utilizar nuestro pelo como una pluma que se pasea por su torso.

 

¿ Tienes hambre?

Existe una gran variedad de practicas sexuales que se pueden disfrutar uniendo al placer propio del sexo, el no menos placentero arte de degustar algunos alimentos. El alimento más usado para estas prácticas es, sin duda, la nata. Pero ¿Qué tal si innovamos?

 

El Yogurt

Antes que nada, te recomendamos que desnudes a tu pareja lentamente y que esta se tumbe en la cama. Una vez allí, ella será el recipiente en el que vas a tomar tu saludable Yogurt. Recuérdale a tu pareja que no tienes cuchara, y vierte pequeñas cantidades de Yogurt en diferentes partes de su cuerpo, para pasar posteriormente a lamerlas poco a poco.
Cuando termines tu Yogurt, propón a tu pareja que te utilice, ahora a ti, como cuchara.

 

Mus de chocolate

Esta es una variedad del juego propuesto con el Yogurt, sólo que a este se le puede sacar un mayor partido en el caso de que sea un varón el que se usa como receptor de la mus. Esto es debido a que la especial textura de la mus, se presta a que el encargado de comerse el postre, introduzca el recipiente repleto de mus, en el pene del compañero, de forma que el receptor del juego, explore la agradable sensación de “penetrar” en una textura tan suave.

Lo ideal en este juego es comenzar lamiendo el mus por todo su cuerpo, para acabar con esta especial penetración que proponemos.


Una variante muy divertida de este juego, consiste en practicarlo mientras se juega al prisionera.

 

La bandeja de frutas

Preparar una bandeja con frutas, acompañada si te apetece, con un delicioso vino muy frió. La idea es turnaros para daros de comer. Dedícate a comer y chupar el vino del cuerpo de tu pareja, puedes hacerlo con largos lametones con la lengua, si lo consideras más sugerente.
Existen muchas variantes de este juego, una de ellas es "pintar" el cuerpo de tu pareja con nata o miel, extendiéndola con movimientos sensuales por los pezones, abdomen o la zona genital.
También puedes colocar fruta cerca de los genitales de tu pareja y comértela lentamente, de forma provocadora, tocando la zona genital con la lengua, o con la fruta.


 

Para combatir el calor

Especialmente recomendables para el verano son los juegos que te proponemos a continuación, en ellos encontraras un factor común, el hielo. Por supuesto, esta sección veraniega, aumenta en excitación, si se utiliza dentro del ya explicado juego del/la prisionera.

 

Masaje helado

Nuestra pareja acostada en la cama, y nosotras recorriendo su cuerpo desnudo con un cubito de hielo, no importa si el cubito lo sostenemos con la mano, o si preferimos usar la boca como portadora de este. Provoca a tu pareja con el cubito, rodea sus pezones, baja por el abdomen, juega por sus muslos, y se todo lo “mala” que quieras, para excitar a tu pareja.
Recuerda que no debes dejar el hielo demasiado tiempo en la misma zona del cuerpo, puesto que un tiempo prolongado en un mismo lugar podría ser molesto para tu pareja.

Para acabar el masaje, si te apetece y aún te queda hielo, te proponemos:

Refrescante Sexo Oral

Esta sencilla variante de realizar sexo oral, es sorprendentemente placentera, sobre todo cuando el calor aprieta. Consiste simplemente en introducirse un cubito de hielo en la boca, justo antes de realizar la practica buco-genital, este debe permanecer en la boca el tiempo suficiente para refrescarla. Con esta práctica, el receptor experimenta una sensación muy diferente a lo habitual, que suele verse como más placentera.


El problema de este juego, es la poca duración de la sensación térmica. Este defecto se puede solventar, realizando el sexo oral con el cubito de hielo en la boca, siempre y cuando esto no resulte molesto para algún miembro de la pareja.
Cuando el tiempo no acompaña, se puede sustituir el cubito de hielo, por un chicle de menta o hierva-buena, el efecto que se consigue es novedoso y placentero para algunas personas.

La posibilidad de crear nuevos juegos es ilimitada, aquí únicamente hemos dado algunas ideas para despertar la imaginación, así que os animamos a crear nuevas variantes que os gusten más o con las que os sintáis más cómodos. La única regla para los juegos eróticos, es que se practiquen dentro de una mutua voluntad.

 

 

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