Sexo Anal
El sexo anal puede ser un acto excitante y audaz. El ano es una parte muy sensible sexualmente, por lo que mucha gente, incluso a pesar de su mala fama, no se niega ese placer. Pero es muy importante realizarlo respetando unas reglas determinadas, sino podría resultar desagradable e incluso dañino.
El sexo anal no es un práctica sexual exclusivamente gay; ha sido explorada desde la antigüedad por personas de ambos sexos y pertenecientes a diferentes culturas. Hoy en día, hay mujeres y también hombres (homosexuales o no) que confiesan disfrutar del sexo anal.
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Según algunos estudios sexológicos, en la sociedad occidental cada vez hay más parejas que ven en el coito anal una manera como cualquier otra de disfrutar del sexo, siendo para ellos una alternativa válida al vaginal o al oral. En cuestión de cifras, las estadísticas indican que alrededor de un 20% de mujeres y hombres heterosexuales practican sexo anal, mientras que en la comunidad gay, el porcentaje se eleva al 50%. |
Por el contrario, tambíen es verdad que hay muchas personas que lo consideran una práctica tabú. Lo ven sucio, antinatural y humillante.
Otras personas piensan que es doloroso, o que puede causar heridas y lo cierto es que puede ocurrir si no se hace bien y no se toman las precauciones necesarias. Además, desde la década de los 90, se sabe que el virus del SIDA se transmite más fácilmente a través del ano.
Si deseas probar algo completamente diferente, el sexo anal puede ser lo que estés buscando. El sexo anal bien hecho no es nada molesto ni dañino y puede resultarte muy placentero.
Definición y un poco de historia del Sexo Anal
Como su nombre indica, El coito anal, consiste en la introducción del pene por vía anal, tanto en relaciones heterosexuales, como en homosexuales. Se solía llamar "sodomía" (palabra derivada de Sodoma, ciudad mítica que, junto a Gomorra, según la Biblia, fue destruida por Jehová debido a sus desenfrenos sexuales.
La referencia a Sodoma aparece ligada a obras literarias como "Los 120 días de Sodoma" del marqués de Sade, que fue llevada a la pantalla por Pier Paolo Pasolini.
El sexo anal era considerado "contra natura" -) dado que, por tradición religiosa, era considerado como natural sólo aquello que tenía fines reproductivos. Todo lo que se salía de esos cánones era visto como pecaminoso; por ejemplo se decía que los pactos con el demonio se sellaban con un coito anal o beso en las nalgas.
La masturbación corrió una suerte parecida. Llama la atención que distintos países atribuían a sus vecinos esta práctica como si fuera algo ajeno y extraño: así los franceses hablaban del "vicio inglés" y los ingleses del "vicio francés", y los árabes del "vicio persa" y viceversa.
En muchas situaciones se usaba esta práctica para preservar -hipócritamente- la virginidad y evitar embarazos indeseados. Además del Marqués de Sade, muchos autores como Bocaccio, Chaucer, Petronio o Rabelais han descrito este tipo de prácticas en sus inolvidables obras.
Hoy no se acepta el término de antinatural ni el de contra natura para las prácticas con penetración anal (digital o peneana), viéndolas como un juego erótico o variante sexual.
No se trata de una práctica moderna, sino que se ha dado en todas las épocas y en todos los continentes desde la Antigüedad. Hoy en día, uno de cada dos matrimonios confiesa haber probado la penetración por detrás. A algunos les gusta y a otros no.
Según el informe del conocido sexólogo Kinsey, una de cada dos mujeres se declara partidaria de la penetración anal.
Numerosas parejas practican el sexo anal como "método anticonceptivo" (es también una alternativa en el caso de reglas prolongadas o abundantes). Sin embargo, existen riesgos de embarazo: el esperma que sale del ano puede deslizarse hacia la vagina. y algunos espermatozoides son duros de pelar.
La penetración anal
Aparece pocas veces como práctica heterosexual, aunque los mangaianos la efectúan durante los períodos de menstruación. En cambio, parece ser el acto sexual más común entre los pueblos primitivos, y en algunas sociedades de Nueva Guinea constituía un acto de obligado cumplimiento para los jóvenes como parte de los ritos de la pubertad, pues se cree que éstos no crecerán como es debido si no han recibido el semen de hombres de más edad.
Aproximadamente el 40% de las parejas heterosexuales lo han intentado al menos una vez.
El ano, al igual que la vagina, tiene terminaciones nerviosas sensibles. Tanto los hombres como las mujeres heterosexuales, aunque a veces creen que estas inclinaciones indican una tendencia homosexual, a menudo disfrutan con algún tipo de masaje anal. Algunos hombres y mujeres consideran que la práctica del coito anal es algo aventurero y divertido, mientras que otros lo miran como algo sucio, perverso y doloroso.
Esta práctica sexual requiere grandes dosis de mutua confianza, lubricación, capacidad de comunicación y paciencia por parte del hombre.
. que no puede moverse tan enérgicamente como lo haría durante el coito vaginal porque corre el riesgo de dañar tejidos muy delicados. El coito anal es una actividad de alto riesgo debido a la infección VIH.
La sumisión física y psicológica que conlleva esta práctica, tiene para muchos hombres y mujeres un gran atractivo como alternativa ocasional al coito vaginal.
En realidad, la mujer debería controlar el ritmo y la profundidad de la penetración. Como debe ocurrir en cualquier práctica sexual, nadie debe sentirse obligado a practicar el coito anal sólo porque su pareja se lo pida. El sexo para ser placentero siempre tiene que ser elegido.El recto no está diseñado para la práctica del sexo y no puede soportar repentinos encuentros sexuales sin sufrir daños. Aunque los dos componentes de la pareja gocen, el coito es un acontecimiento especial. Con un poco de creatividad, ambos pueden quedar satisfechos.
Técnica Sexual Cuando se vaya a realizar la penetración anal ha que tener en cuenta que.
. por tratarse de un esfínter muscular tiende a ofrecer resistencias por lo cual debe procurarse una buena relajación corporal.Como, a diferencia de la vagina, no se autolubrica, deberá ser utilizada una crema o gel lubricante no irritante, para tal fin, tanto en el pene o dedo como en el ano.
Realizar la penetración de manera cuidadosa y suave, paulatina.
. (a veces es conveniente dilatar primero con un dedo antes de la introducción del pene), retirándose si la compañera, o compañero, refiere un dolor intenso que no tolera o si hay fuerte resistencia, o sencillamente si no le agrada.
El uso del profiláctico es muy importante pues la mucosa rectal es una vía de entrada de virus y bacterias . Jamás realizar una penetración vaginal luego de la anal ya que se corre el peligro de contaminar la vagina con flora bacteriana proveniente del recto y que el pene llevaría consigo; de querer hacerse debería usarse otro profiláctico o, en caso de no usarlo, efectuar una higiene cuidadosaNunca penetrar contra la voluntad de la pareja.
En ocasiones hay resistencias o negativas a hacerlo por el dolor.
. otras por preceptos morales o religiosos, o porque no resulta placentero. Una de las causas de disgusto, en ambos, puede ser la presencia de materia fecal al retirar el pene. Algunos pacientes homosexuales refieren que utilizan enemas previas para limpiar la zona, pero este método no es de muy frecuente uso.
Para muchas parejas heterosexuales el sexo anal puede ser una alternativa que produzca grandes satisfacciones eróticas y sexuales. No obstante, debido sobre todo a que se le ha considerado un "tabú", son muchas las preguntas que genera y algunas las precauciones que exige. Saberlas nunca está de más.Las opiniones acerca del sexo anal son muchas y variadas, e incluso encontradas y contradictorias.
No todo el mundo acepta .
.(sobre todo por razones éticas y religiosas) que este tipo de relación sea "normal" en una pareja heterosexual, pero lo cierto es que muchas personas ven en el coito anal una manera como cualquier otra de disfrutar del sexo, un equivalente al oral o al vaginal. No obstante, el clima de ocultación, la presión de los prejuicios y el hecho de que el tema haya sido considerado un tabú ha ocasionado que en cuanto al sexo anal todo sean preguntas, dudas y silencio.
Buscarles respuesta es la mejor manera de acabar con los riesgos innecesarios y los problemas derivados de la ignorancia. Porque el sexo anal también exige sus propias precauciones.
Precauciones
Entre las medidas preventivas más evidentes, existe la del preservativo. Aunque su uso está extendido en las relaciones de tipo vaginal (todo el mundo conoce los riesgos que comporta no usarlo, Sida y enfermedades de transmisión sexual), no sucede lo mismo en cuanto al anal. No obstante es necesario usar preservativo como prevención contra la enfermedad del SIDA: ya que el VIH se transmite fácilmente por una zona que carece de lubricación natural y que, por tanto, es más propensa a los desgarres y lesiones sangrantes que, al mezclarse con un semen infectado contribuyen a extender la enfermedad.
A ello, sería recomendable añadir otras precauciones que nunca deben parecer innecesarias. La más importante: tras haber practicado el sexo anal no debe pasarse NUNCA al sexo vaginal directamente. Es necesario tomas medidas de higiene, como lavarse el pene (o el dedo si éste también ha intervenido en la penetración), también es necesario cambiar el preservativo, ya que en el ano hay bacterias que, aquí puede que no ocasionen problemas pero si puede hacerlo en la vagina.
Por otra parte, no está de más tener en cuenta como medida la necesidad de que el hombre no sea brusco con su pareja que, para poder ser penetrada, debe estar muy excitada o excitado si en su caso se trata de una pareja homosexual. Si no se la excita adecuadamente, sobre todo en el esfínter anal, le puede resultar doloroso y molesto además de provocarle desgarres y lesiones importantes.
Por este motivo, un lubricante artificial (con base acuosa, vaselina y aceites puede perjudicar al látex del preservativo) puede resultar de ayuda para facilitar la penetración que, por sí sola, no es sencilla. Si además la pareja estimula manualmente la zona para así dilatar el esfínter anal esta práctica no tiene porque resultar dolorosa.Una última precaución, ya repetida seguramente, de seguro por su importancia, es la HIGIENE.
Es evidente que para que todo resulte ameno y placentero la persona penetrada debe haber evacuado antes para que la última parte del colon esté lo más limpia posible y no haya dificultades en la penetración. Finalmente, un lavado concentrado en la zona nunca está demás.
Técnicas alternativas Penetración vaginal posterior, " a tergo"
La penetración desde atrás no deja de se una alternativa al coito anal. Aunque el pene se introduce por la vagina el ángulo de penetración y la perspectiva visual desde atrás hace que parezca una experiencia diferente a la práctica del coito en otras posturas, fantaseando se puede imaginar una penetración anal.
Sería interesante y a la vez divertido hablar de la penetración anal sin ponerla en práctica, ya tendrá tiempo si a ambos miembros de la pareja les apetece. Mientras su pareja le estimula con la mano y le cuenta la fantasía sexual más excitante que pueda imaginarse o que haya leído en un libro o en una revista. Decir cosas obscenas sobre un tema prohibido es tan bueno como practicarlo.
Practiquen el masaje anal
Para ambos sexos. Póngase un guante de látex y lubrique bien la zona. Cosquillee el borde del ano. Dé vueltas a su alrededor con el dedo. Cuando su pareja esté lista, introduzca el dedo (con la uña bien cortada) lentamente. Haga que su pareja contraiga el músculo anal alrededor de su dedo, inhalando mientras ella o él lo hacen. Como variante, agite su dedo suavemente mientras su pareja contrae y relaja los músculos anales.
Estimulación Anal
Empieza explorando la sensibilidad externa del ano de tu pareja y después pasa a una estimulación más directa. Puede hacerse manualmente o con un vibrador. Muchos hombres disfrutan acariciándose la próstata, a la cual puedes acceder insertando un dedo en el conducto anal.
Con la punta del dedo, haz círculos suaves alrededor de la parte externa del ano de tu pareja, introduce la punta de tu dedo más o menos un centímetro dentro del conducto anal y continúa describiendo círculos en su interior. Necesitarás lubricar tu dedo y el ano de tu pareja. Si está de acuerdo, puedes ejercer más presión SEXO ANAL.
El ano no pertenece al aparato reproductor, por lo que no está fisiológicamente condicionado para el acto sexual, es un órgano contaminado con el material fecal, con muchos microorganismos.
El riesgo de infección se incrementa, pues el esfínter anal es mas rígido a la penetración y menos elástico que la vagina, con la consiguiente mayor fricción ocurriendo mayores microtraumatismos durante el acto sexual.
Tampoco tiene la lubricación que normal y fisiológicamente tiene la vagina. El riesgo de contaminación no es solamente local, las microfisuras que se producen durante el sexo anal producen microsangrado en el pene y en el ano, que posibilita la contaminación sangre a sangre, mecanismo por el cual se explica que el sexo anal sea el de mayor riesgo para la transmisión del virus del SIDA (VIH) y de otras Enfermedades de Transmisión Sexual.
El sexo anal puede producir desgarros musculares en el esfínter anal. Para los que quieran hacerlo, daría las siguientes recomendaciones: siempre use un preservativo, preferentemente adicione un lubricante a base de agua que lo podrá adquirir en una farmacia. Y jamás penetre la vagina luego de haber penetrado el ano y viceversa.
Tanto para la mujer como para el hombre puede ser una practica muy placentera pero si se realiza con las debidas precauciones. El hombre tiene que tener en cuenta que tiene que estimular y tener muchas precauciones en estimular y penetrar el orificio anal con mucha delicadeza y suavidad, para que en ningún caso le produzca dolor a su pareja sino sensaciones agradables y positivas.
Para el hombre ,no te olvides que tienes que acariciar a tú pareja, el clítoris e igualmente si eres un destacado amante o quieres serlo y la quieres hacer vibrar, los pechos y algunos golpecitos en sus nalgas. Todo al mismo tiempo. Ella tiene que disfrutar tanto o más que tú.
Algunos Consejos para la Practica del Sexo Anal
A continuación les mostramos unas prácticas que pueden realizarse independientemente, o una después de la otra, para una estimulación progresiva, que determinará el éxito de sus experiencias anales.
Con la lengua: el anilinctus
Antes de detenerse en las nalgas, lama las zonas erógenas de su compañera. Luego, continúe con la raya, el contorno del ano, hasta llegar al mismo ano, zona muy sensible. En esos momentos, su compañera empieza a sentir una sensación caliente muy excitante.
Con un dedo o un juguete sexual
Suavemente Introduzca en el ano un dedo o, mejor aún, un consolador liso y lubrificado. Deténgase un momento, para que el esfínter de su compañera se habitúe a esta nueva sensación. Efectúe luego un movimiento circular, que ayudará a relajar a su compañera. Empújelo un poco más hacia adentro, al mismo tiempo que realiza un movimiento de vaivén; aségurese de que su compañera sigue sintiéndose a gusto.
Esta estimulación puede resultar muy placentera. Puede realizarse antes de la penetración anal, o acompañar la penetración vaginal o el sexo oral. La mujer puede también estimular la próstata de su compañero y aumentar así la intensidad orgásmica.
Con el pene : la sodomización
La mujer puede estar acostada bocabajo, de pie (de espaldas al hombre), acostada de lado, o sentada encima de él: en esta última postura controla mejor la profundidad de la penetración. Si optan por la postura del galgo, la mujer tendrá que levantar su tórax para facilitar la penetración.
Lubrique el pene abundantemente (sobre todo el glande) y el ano. Comience penetrando lentamente. La primera vez, quizá no la pueda meter entera, sobre todo si su compañera no está totalmente relajada. Pero con un poco de tacto y ternura, no se le deben presentar mayores complicaciones.
Antes de llegar a la mitad del camino, deténgase para que ella se habitúe. Comience entonces a efectuar un movimiento de vaivén.suavemente. El hombre tiene que estar siempre muy atento a las reacciones de su compañera, y detenerse si ella se queja.
En dicho caso, se volverá hacia atrás, hasta que ella se encuentre más a gusto. El hombre puede estimular simultáneamente el clítoris, o dejar que se ocupe de ello la mano experta de su compañera, lo que, a buen seguro, le producirá un orgasmo muy intenso. Alcanzada la cumbre del placer, el hombre se retirará suavemente.
Guía práctica para aficionados al sexo anal.
Charlaba hace tiempo con unas amigas acerca de ser penetradas por el ano, todas llegamos a la misma conclusión: "Es denigrante y sucio". Con el correr de los días y navegando en Internet, encontré algo de información al respecto y no parecía tan malo, es más, ahora puedo decirles que es fenomenal si aprendes a disfrutarlo.
Decidí compartir con los que deseen leer este documento, lo que creo es el mejor método para obtener la más placentera penetración anal.
Comenzaremos con unas pequeñas observaciones:
Para poder disfrutar esta variedad del sexo es necesario olvidarse de prejuicios y temores al respecto, ya que debemos considerar que:
Así que deja fuera de tu mente las malas ideas y prepárate para disfrutar de tu cuerpo.
El sexo anal es muy placentero si se practica con técnicas de higiene y sanidad. No es bueno defecar para asegurarse de que el ano se encuentra limpio y apropiado. Algunas personas gustan de hacerse una lavativa, pero, usualmente, esto es más por estimulación sexual que por necesidad. Una ducha a conciencia es más que suficiente para garantizar la higiene.
Si no conoces bien a tu pareja, entonces deberán usar condón, los amantes inteligentes lo usan, no importa con quien lo vayan a hacer.
Recuerda tener a la mano un buen gel soluble al agua, una crema o un lubricante para facilitar la penetración. A algunos les gusta mucho hacerlo evitando el uso de éstos, pero es muy doloroso si no lo practicas regularmente.
Si deseas usar un lubricante, mantente alejada de la vaselina u otros lubricantes a base de petróleo. Mientras más lubricante uses, más fácil, limpia, cómoda y placentera será la sesión que tengas.
En tu ano se puede insertar un pene largo fácilmente y la experiencia es muy agradable si consigues relajarte.
Tu ano es como un delgado tubo con un pequeño anillo muscular al final. El anillo muscular se relaja y tensa para mantener el excremento dentro y mantener los objetos fuera. Estos músculos son bastante fuertes y son controlados parcialmente por la mente.
Tus emociones pueden controlar la tensión en cualquier momento. Si estás sentado en tu computadora leyendo esto, flexiona tus glúteos y experimentarás cómo tu ano se frunce y se tensa. Una buena penetración anal no será placentera a menos que tus músculos estén relajados. Esto lleva tiempo y práctica.
Mucha paciencia: es la clave del éxito en el sexo anal
A parte de condón y lubricante, la paciencia es imprescindible para hacer posible el sexo anal. La penetración inicial es siempre la parte más difícil de esta práctica sexual: el ano es un apretado anillo de carne cuya función es la de controlar la eliminación de los desechos del cuerpo y además no se puede controlar totalmente, ya que tiene movimientos reflejos.
Si el ano no se estimula adecuadamente, sobre todo en el esfínter anal, puede resultar doloroso y molesto además de provocar desgarres y lesiones importantes.
Penetrando tu Ano
Primero, debes estar confortable con tu ano y tu recto. ¿Estás familiarizada con estas regiones o emocionalmente rehuyes?, si te sientes mal acerca de tu ano, si crees que es sucio, primero debes cambiar tu punto de vista.
Explora tu ano y encuentra todo acerca de él. Tu recto NO es sucio. Puedes jugar con el sin sentirte mal. Llena la bañera con agua caliente, introdúcete en ella y relájate. Usa tu mano predominante (la derecha si eres diestra), desliza tus dedos hasta tu vagina. Abre tus piernas y pasea tus dedos entre tus glúteos y roza el espacio que hay entre el clítoris y el ano, siente cuan suave y delicada es esta área.
Toca suavemente tu ano con un dedo, lentamente empújalo a través del músculo del que hablamos. Mueve tu dedo en movimientos circulares, poniendo un poco de presión en el borde de la abertura. Después de unos minutos empuja un poco adentro, luego afuera. Esto debe sentirse maravilloso y no debes estar temerosa. Ahora, intenta acariciar tus labios vaginales y el clítoris con la otra mano, al mismo tiempo que sigues haciendo círculos con el dedo en tu ano.
Si jugando dentro de tu ano se siente bien o si crees que lo lograrás, sigue explorando. Tómalo con calma y ponte cómoda. Concéntrate en tu ano y fíjate cuando esté tenso y cuando esté suelto, qué causa la diferencia y como puedes ejercitar control sobre esto.
Cuando tengas el control, puedes insertar dos dedos y expandirlos, estrechando los músculos. El recto es una parte robusta y flexible de tu cuerpo y no se verá afectado por dedos, penes o juguetes sexuales, a menos que se use violencia. Ten cuidado de objetos afilados como las uñas, pues pueden arañar; esto puede ser peligroso así que recorta primero tus uñas.
Si encuentras pequeñas piezas de excremento en la parte final no te preocupes que no te causarán daño y se puede lavar después, cuando hayas finalizado. Si encuentras esto ofensivo, puedes limpiar tu ano en la ducha para poder continuar.
Acuéstate en tu cama, flexionando tus piernas hasta que los pies estén cerca de tus glúteos. Delicadamente lubrica tu ano y tus dedos con algún lubricante o crema. Comienza despacio, masturbándote con una mano, mientras llevas la otra hasta tu ano. Presiona suavemente, despacio y tu dedo entrará en la abertura. No empujes al principio, encuentra tus propios límites y disfrútalo. ¡El placer es todo en esta tarea!.
Cuando sientas que tu dedo, o tus dedos, hicieron el camino a través del delgado músculo y dentro del suave recto puedes sentirte incómoda. Esto se debe a que en tu educación te han enseñado que el ano es obscuro, sucio, apestoso y un lugar indeseado.
Nada puede estar más lejos de la realidad. Una vez dentro, permite a tus dedos y ano relajarse mientras acaricias tu vagina y clítoris con la otra mano. Si el interior de tu ano tiene una pequeña sensación de quemarse o estar irritado, no te preocupes, este sentimiento se tornará en placer. Si te sientes así, mastúrbate hasta el clímax, manteniendo los dedos dentro de tu ano. Si se siente bien, y estoy segura que así será, sigue explorando tu ano y relajándote.
Tensa tu Ano
Una vez que hayas descubierto el placer que tus dedos pueden brindarte, comienza abriendo la entrada, hasta que puedas insertar objetos de mayor tamaño. Insertar objetos suaves de un gran diámetro y largo es el objetivo. Quizá sientas que tu ano tiene su propia personalidad y desea hacer las cosas a su manera.
Esta es la separación entre la mente y los prejuicios de suciedad asociados al ano. Hasta que descubras esta sensación podrás conocer tu ano y te sentirás más cómoda y confortable. Encontrarás que jugar con tu ano es una parte crítica de tu masturbación.
Cuando te sientas confortable con los dedos en tu ano, puedes volverte un poco más agresiva. Inserta tus dedos y masajea el interior, presionando en círculo, rotando, tensando el músculo, relajando y encogiendo tus dedos dentro.
Mientras exploras, intenta tocar con los dedos dentro de tu vagina los dedos dentro de tu ano a través de la delicada y suave piel que los separa. Sigue flexionando tus músculos tal como si intentaras defecar, practica el tensar, relajar, calmar, forzar tu ano mientras tus dedos permanecen dentro. Hazlo hasta que la abertura se relaje y no sientas dolor o incomodidad.
Mira hasta dónde puedes introducir tus dedos y hasta dónde puedes separarlos mientras se encuentran dentro. Cuando hagas esto con comodidad y placer, estarás lista para intentar con un consolador, estos objetos son usualmente derechos, lisos, redondos y suaves, y puedes encontrarlos en cualquier sex-shop.
El "abridor anal" que yo comencé a usar lo conseguí en una tienda y se llama "The swell guy"; es un juguete bastante agradable y está diseñado específicamente para expandir tu ano y puede vibrar también, si así lo deseas.
Este juguete viene con un asa fácil de usar y es operado por baterías que envían excitantes vibraciones anales. Esto permite estirar la abertura de tu ano sin comprar numerosos y diferentes consoladores.
Probablemente terminarás comprando un buen surtido, tal como yo hice, pero esto es sólo una forma agradable de iniciarte. Sé cuidadosa de no usar objetos de vidrio, cristal, plástico rígido, velas, etc., pues éstos pueden romperse en tu interior, dejando dentro partículas que podrán dañarte.
Mejor compra un buen juguete sexual y prodígate tus placeres, ya que la única forma de herir tu recto es con objetos duros o movimientos violentos.
Experimentar es el Camino a Mayores Placeres
Ya te familiarizaste con la nueva parte de tu cuerpo, tu ano, ahora puedes comenzar a experimentar con tu pareja. Debes elegir inteligentemente a tu compañero y buscar las mismas cualidades que querías la primera vez que hiciste el amor.
Una pareja gentil, amable y comprensiva es muy importante en el principio, Explícale como te sientes, lo que quieres que él haga y cómo quieres que lo haga. No abras tu trasero a cualquier tipo que desee sacarte medio kilo de excremento, esto sólo te llevará a una mala experiencia y a echar a perder gran parte del entrenamiento y cuidado que has practicado.
Asumiré que tu pareja es hombre, aunque puede ser una mujer con uno de esos trajes con consolador integrado, aún así, me referiré a tu pareja como masculino.
Encuentra un compañero que guste del sexo, que acaricie tu trasero y juegue con tu ano mientras hacen el amor. También puedes hacer que tu compañero te haga sexo oral mientras inserta uno o varios dedos en tu ano. Será más fácil si se encuentra en buena posición para alcanzar tu ano y tú estarás en mejor posición para relajar los músculos mientras él juega gentilmente con tu abertura.
Si estás ansiosa o no puedes relajarte, toma tu tiempo, el sexo anal no es la cosa más fácil de aprender; si encuentras dificultades, no te sientas mal, tu ano puede estar siguiendo malos hábitos o no se está abriendo, toma tiempo y práctica, pero al final funciona.
Es muy importante que hables a tu compañero y le digas lo que sientes. Un acto placentero que relajará tu ano es pedir a tu pareja que haga círculos en la abertura con las yemas de los dedos lubricadas; esto tiene un efecto calmante y, si tu compañero es gentil, tu también te relajarás.
Si no consigues soltar tu ano, quizá tengas un bloqueo mental que no te permitirá ser penetrada. Si es el caso, conversa con tu pareja al respecto. Si no eres realmente seria acerca del sexo anal y no puedes relajarte, tal vez desees visitar a un consejero o un terapista sexual.
Asumo que no tienes serios problemas con la estimulación y experimentación anal. Ahora es tiempo de tener a tu pareja penetrándote por el ano.
Higiene y Relajación
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La primera cosa que debéis hacer es vaciar los intestinos, lavaros bien la zona y relajaros. Es evidente que para que todo resulte ameno y placentero, la persona penetrada debe haber evacuado antes, de manera que la última parte del intestino colon esté lo más limpia posible y no haya dificultades en la penetración. Finalmente, un lavado concentrado en la zona es también necesario. Podéis tomar un baño caliente o un masaje y relajaros. Recuerda que los músculos que rodean el ano impiden que algo pueda entrar fácilmente, al menos de que la persona se relaje y se lo tome con tranquilidad. |
Ir Poco a Poco
El lubricante facilita la penetración que, por sí sola, no es sencilla. Si además la pareja estimula manualmente la zona para así dilatar el esfínter anal, esta práctica no tiene porque resultar dolorosa. Empezad introduciendo algo pequeño en el ano, nunca el pene directamente ni un juguete sexual como un consolador o un vibrador.
Lo mejor es usar un dedo, cubierto con un condón bien lubricado y sin llevar anillos u otros objetos y con las uñas cortas. Hay que introducirlo lentamente, haciendo pequeños círculos en la superficie del ano para irlo abriendo poco a poco y permitiendo que se ajuste al tamaño del dedo. Debéis parar inmediatamente si la persona penetrada no se siente a gusto, no forcéis nunca. Si se hace difícil entrar, probad añadiendo más lubricante en el dedo y en el ano. La primera vez, la persona penetrada puede sentir algo de dolor. Si la persona penetrada continua sintiéndose incomoda, es mejor parar de nuevo y probad más tarde u otro día. El sexo anal no es una actividad hecha para todos.
Lo que nunca debéis hacer es forzar la penetración. Si llegáis a introducir un poco el dedo en el ano, el paso siguiente es sacarlo, lentamente. Repetir varias veces para dar tiempo al ano a que se habitúe a esta actividad. Después haced lo mismo con dos dedos. Si el tamaño del pene es mayor que los dos dedos, entonces sumar un tercero y repetir.
Lo normal es que dos dedos se ajusten al tamaño del pene y sean suficientes: la idea es que lleguéis hasta que el tamaño sea aproximado al del pene. Recordad siempre lubricar bien la zona y el condón. Una vez hayáis culminado varias veces con éxito la penetración con los dedos, ha llegado la hora de probar con el pene o con un juguete sexual. No realicéis nunca movimientos bruscos y tened cuidado con la profundidad de la penetración: la pared rectal forma curvas y es delgada. En muchos casos la persona penetrada disfruta más cuando se le introducen los dedos, gracias a la posibilidad de movimientos de estos, que cuando se le introduce el pene.
Protegiendo tu Ano
¡Una breve advertencia! Si eres confidente con tu amante podrás tener sexo anal sin protección. Si no estás segura del todo... usa condón o alguna otra protección. No deseo perder mucho tiempo en el tema de enfermedades sexuales, pues supongo que eres una persona sexualmente activa.
Sólo sé cuidadosa y no cambies de la penetración anal a la vaginal, no es buena idea usar el mismo instrumento, ya sea consolador, pene o vibrador, en tu vagina inmediatamente después de haberlo usado en el ano, antes lávalo bien. Es menos riesgoso ir de la vagina al ano que al revés, así que ya estás avisada, ve y consigue un buen pene.
Igual que cuando te masturbas, tómalo con calma al principio. Si te lastima el ano, y puede pasar, pide a tu pareja que te penetre gentilmente, un poco de dolor es normal y aún con el ano relajado tu estado mental puede causar contracciones. Pronto descubrirás que el dolor se convierte en dichosas delicias durante el juego anal.
Al principio, cuando él entre, tal vez experimentes una urgencia violenta de ir al baño, esto se debe a tus reflejos normales de querer excretar cualquier cosa dentro de tu ano. Esta sensación es similar a las náuseas cuando aprendes a proporcionar un buen sexo oral. Quizá también pienses que estás a punto de orinar o defecar, pero esto es algo común. Pronto te condicionarás a ti misma a la normalidad de tener un objeto en tu ano.
El gran excitamiento sexual seguirá; sé paciente y los sentimientos de miedo y cualquier tensión disminuirán considerablemente. La penetración gradual y la actividad es la mejor regla, así que ve con calma. Será difícil por un tiempo, pero serás complacida con un rápido cambio de incomodidad a placer erótico.
Después que tu compañero te haya penetrado profundo, dale una cantidad lujuriosa de tiempo para acostumbrarse a la sensación; él sabe que hacer, así que piensa en el placer y la sensualidad. Intenta masturbándote o pídele que él lo haga, pues esto es una parte regular del sexo anal; además incrementará tu intensidad sexual y deseo.
Intenta menear tu trasero en movimientos circulares, mientras él entra y sale lentamente. Aprende a comprimir tu ano, tensa y afloja para acariciar su pene. Sabrás si te estás moviendo en la mejor manera porque sentirás un flujo rítmico y apasionado en tu cuerpo. Olvidarás dónde estás mientras los movimientos de tu pareja los hacen fundirse en uno solo.
Bordear o tener una Lengua en el Trasero
El lamer el trasero es una forma muy íntima de explorar anos; esto aplica a ambos en la pareja. Involucra lamer, lengüetear y succionar dentro y alrededor del ano; quizá parezca extraño, porque los traseros eran considerados sucios y malos.
En la actualidad se ha cambiado este concepto. Aunque es posible adquirir una enfermedad venérea o hepatitis de una persona infectada, pero igual puede pasar al hacerlo con la vagina. Los miedos a bordear son más mentales y relacionados al olor, sabor y preferencias personales; para que esto sea más placentero, quizá ambos deban tomar una ducha antes, lo que eliminará cualquier olor.
El bordear es extremadamente excitante porque la abertura de tu ano es deliciosamente sensitiva y los labios y lengua muy expresivos. Es tan fácil como lamer la vagina y las mismas acciones crean reacciones placenteras.
"Alrededor del mundo" significa besar y lamer el cuerpo entero y el ano es una parte del mundo corporal. Tu pareja lame a través de la piel anal, húmedas lengüetadas alrededor de la abertura, una y otra vez, arriba y abajo.
Él puede mover rápido la punta de su lengua o introducirla hasta donde ésta pueda llegar; puede restregar gentilmente sus labios sobre el agujero o succionar en la abertura, como si quisiera voltear tu piel hacia afuera. Esto es realmente agradable si se hace con inserción de lengua. Mientras, tú puedes empujar un poco hacia abajo, relajando tu ano como si fueras a defecar, esto expandirá la abertura y le dará más área para cuidar o mordisquear.
Asumiendo la Posición
Colócate sobre tus manos y rodillas para que tu ano quede en el aire; tu pareja se arrodillará justo detrás, encarando tu trasero. Él se pondrá sobre ti, guiando su miembro lubricado a tu ano. Rápido o lento, dependiendo de tus preferencias, él empujará su pene dentro de ti mientras tú le abres el camino.
Entonces el empujará su cadera adelante y atrás, moviendo su miembro dentro y fuera de tu ano. Mientras él te penetra, mantente quieta o rota tu cadera de un lado a otro, esta posición es más conocida como "de perrito" -por razones obvias-, y tiene la ventaja de facilitar una penetración profunda, combinada con la libertad de movimiento.
En la posición "pervertida del misionero" te tiendes sobre tu espalda, levantando tus rodillas hasta el cuello de tu pareja y pasando las piernas alrededor de sus hombros. Estarán cara a cara y es más agradable si colocan una almohada bajo tu pelvis para levantar tu trasero al viento. Esta posición también permite una fácil y profunda penetración.
Otra posición interesante es parados, tu pareja justo detrás de ti. Apoya tus manos en un pilar, una mesa o una pared; esta posición es conveniente para usarse al aire libre y yo he sido penetrada en público con sólo levantar mi falda y permitir a mi pareja introducirse en mi ano. En esta posición no es tan fácil penetrar, pero hay completa libertad de movimiento y si no hay donde apoyarse, tú y tu pareja pueden tomarse de las manos. Si buscas una posibilidad entre la multitud, la penetración anal parados es una gran experiencia.
Por supuesto, puedes tenderte sobre tu estómago con tu cadera elevada con una almohada y tu pareja se pondrá sobre ti. Esto es bueno si él no es demasiado pesado. Te permitirá relajarte y tus manos estarán libres para hacer cualquier otra cosa. No es tan fácil una penetración completa con éste método y tus movimientos están restringidos.
Lo inverso de lo anterior te permite controlar la velocidad y profundidad de la penetración. Acuesta o sienta a tu pareja, móntate sobre él y desliza tu ano hasta encontrar su pene erguido. La penetración es fácil y profunda en esta posición y tú tienes el control. Las manos de tu pareja están libres para acariciar tu busto o aún para estimular tu clítoris mientras tu te deslizas arriba y abajo sobre su miembro. Lo mejor de esta posición es que también resulta fácil para tu pareja, pues tú haces la mayor parte del trabajo.
Posiciones de Sexo Anal
Es importante adoptar una postura adecuada. Las mejores posiciones para el sexo anal dependen del nivel de experiencia que tengáis en esta práctica. A continuación les presentamos algunas básicas. A partir de ellas, pueden ir inventando y experimentando infinidad de nuevas variantes.
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La posición del " perrito " es la que se asocia más con el sexo anal. Sin embargo, como esta posición permite un penetración profunda del pene puede no ser la mejor para los principiantes. Quien recibe la penetración se pone a cuatro patas mientras que la pareja se pone de rodillas encarando el trasero. Una vez introducido el pene, empuja su cadera adelante y atrás, moviendo el pene dentro y fuera del ano. |
| Quien recibe la penetración debe mantenerse quieto o rotar su cadera de un lado a otro. | |
Otra posición que permite una profunda penetración, pero más algo difícil. Sólo para expertos. Estaréis cara a cara, con la persona que recibe la penetración abajo y la pareja arriba. La persona que recibe la penetración apoya las piernas en los hombros de la pareja. Es más agradable si colocáis una almohada bajo la pelvis para levantar el trasero de quien recibe la penetración. |
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| Permite una visión completa de los genitales y de la penetración anal que resulta muy excitante a muchas personas. | |
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Buena para principiantes. Los amantes se tumban de lado, con el hombre entrando por detrás. Esta posición es cómoda y es posible lograr el máximo contacto corporal. Es fácil controlar la intensidad y la profundidad de la penetración. Las manos de los dos quedan libres para estimular otras partes del cuerpo. |
Otra posición para principiantes es la que la persona penetrada se tumba boca abajo sobre su estómago con su cadera elevada con una almohada y con la pareja encima. No es tan fácil una penetración completa con éste método y los movimientos están restringidos. |
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Una posición en que la persona penetrada tiene control de la velocidad y profundidad de la penetración. Se acuesta o se sienta encima de su pareja, montando sobre él y deslizando su ano hasta encontrar su pene erecto. La penetración es fácil y profunda en esta posición y la persona penetrada tiene el control. Además, las manos de la pareja están libres para acariciar el cuerpo de la persona que recibe la penetración y/o para masturbarla mientras es penetrada. |
Muy importante
Una vez introducido el pene, deben dejar que sus cuerpos se adapten. Si la persona penetrada está completamente relajada, la penetración resultará sin dolor. Sobretodo es importante que durante la penetración, nunca se realicen movimientos bruscos. Tomenlo con calma y dejen que sus cuerpos se acomoden. Poco a poco estarán preparados para más.
Juego Anal
Una vez que estén a gusto con la idea, comiencen lentamente. Prueben con distintos lubricantes hasta que encuentren el que les agrade a ambos.
Empiecen con caricias muy suaves. Si se sienten incómodos o tensos, deténganse unos minutos y relájense hasta que se sientan listos para seguir experimentando un poco mas. Mucha gente disfruta que se le inserte lentamente un dedo en el ano.
Tu pareja puede intentar girar el dedo una vez que lo ha insertado en tu ano, o un suave movimiento pendular. Pueden intentar también la estimulación oral del ano o experimentar con dildos u otro tipo de juguetes anales.
Utiliza siempre mucho lubricante y nunca insertes nada en el ano que no tenga una base mas ancha para evitar que se introduzca por completo y se pierda en el recto.
Coito Anal
Muchos hombres y mujeres sienten curiosidad por el sexo anal pero tiene miedo de preguntar. Las siguientes medidas te asegurarán que tu experiencia será segura y placentera:
Juguetes Anales
El sexo anal puede disfrutarse de varias formas tanto por hombres como por mujeres de cualquier orientación sexual.
Si te da miedo hablar de este tema con tu pareja, no estás solo: mucha gente no tiene el valor de experimentar juegos anales hasta que ya son muy mayores. Sin embargo, respira profundo y expresa tu inquietud, quien sabe...quizás tu pareja ha estado pensando lo mismo! Lo peor que puede pasar es que sientas un poco de vergüenza.
Y lo mejor, es que descubran una nueva experiencia que estimule y enriquezca su vida sexual. También pueden descubrir que les da igual, eso es muy valido. El sexo anal no es para todos, sin embargo, te invitamos a intentarlo por lo menos una vez para que puedas decidir si te gusta o no.
Si no te gusta, bien. Si te gusta, también puedes incluir algunos juguetes sexuales como plugs, cuentas o vibradores.
Algunas preguntas y respuestas sobre el sexo anal.
¿A través del sexo anal es posible el embarazo?.
Sólo puede ocurrir un embarazo si el espermatozoide se une con el óvulo, en el tercio medio de las trompas de Falopio, y migran para asentarse en las paredes del útero. Nada de esto puede pasar en el intestino grueso.
Sin embargo, al practicar el sexo anal debe tomar en cuenta que por efectos de la gravedad, cabe la posibilidad de que el semen se salga del ano y llegue a tener contacto con la vulva. En este caso, dada la capacidad de desplazamiento de los espermatozoides, es posible un embarazo; aunque la probabilidad son muy bajas e improbables. Pero en todo caso hay que tener mucha precaución ya que no es imposible.
¿Es dañino practicar el sexo anal estando embarazada?
En principio no debe haber problemas en practicar sexo anal si antes lo han disfrutado. Obviamente se debe tener cuidado de no realizar movimientos que puedan comprimir el vientre, pero por lo demás, la penetración anal no implica peligro mayor que la penetración vaginal.
¿ Se puede provocar un embarazo mediante el sexo anal ?
Técnicamente no es posible, porque el recto y la vagina no están comunicados por dentro del cuerpo. En cambio, puede ocurrir que el semen que quede por fuera del ano, baje por el perineo (la parte que separa el ano de la vagina) y se introduzca en la vagina.
Según un estudio hecho en Inglaterra, un 8% de embarazos no deseados se producieron de esta manera, lo cual es una cifra importante. El uso del preservativo también evitaría este tipo de embarazos.
¿ Cómo puede ser practicado sin que sea dañino ?
Lo principal siempre es asegurar la salud: el sexo anal puede ser una actividad perfectamente segura siempre y cuando tomes las precauciones necesarias. El ano no tiene lubricación natural como la vagina, ni tampoco su elasticidad.
Esto hace que el sexo anal deba ser practicado con cuidado. Hay dos cosas que debes usar siempre que practiques sexo anal: lubricante y preservativo . Debes usar grandes cantidades de lubricante, porque la pared del recto está sujeta a recibir heridas y lesiones si no se lubrica bien.
Además, el ano y el recto son estrechos y por lo tanto la lubricación es necesaria para presionar suavemente sin hacer daño. Usa siempre lubricante con base de agua y nunca uses vaselina, aceite de bebe, cremas de belleza, ya que pueden romper el preservativo.
A pesar de que se limpie bien la zona del ano, nunca es posible eliminar todos los gérmenes. El sexo anal no sólo es la práctica sexual que mejor facilita el contagio de una ETS y del SIDA, sino que además puede causar infecciones urinarias y enfermedades de origen bacteriano. La protección de un condón es básica, esencial, no lo olvides nunca.
A ello, hay que añadir otras precauciones que nunca deben parecer innecesarias. La más importante: tras haber practicado el sexo anal no debe pasarse NUNCA al sexo vaginal directamente . Antes, es necesario cambiar el preservativo y lavar cualquier elemento que haya sido introducido en el ano (el dedo, juguetes sexuales, etc.), ya que en el ano hay bacterias que, si bien en esa zona no ocasionan problemas, podrían provocar importantes infecciones en la vagina.
¿Las mujeres pueden tener un orgasmo durante el sexo anal?
Existe la posibilidad que tanto un hombre como una mujer logren un orgasmo o eyaculación durante la penetración anal. Los genitales no son los únicos órganos responsables del gozo o placer sexual. Al fin y al cabo son aparatos sensoriales que solo llevan información al cerebro. Ahí es procesada y traducida a tensión y excitación sexual que puede promover la fase orgásmica.
Bajo esta premisa, tanto su cuerpo, cualquier parte, como su imaginación, constituyen poderosos aparatos de sensaciones eróticas que le permitirán la vía al placer sexual extraordinario.
Si mi pareja y yo somos fieles, ¿se recomienda de todas maneras el uso de preservativo para el sexo anal?
La fidelidad mutua entre dos personas que no tienen ninguna enfermedad de trasmisión sexual, como el VIH, es la mejor defensa y la mayor seguridad en estos tiempos tan caracterizados por este tipo de enfermedades. Sin embargo, en la práctica es difícil, si no imposible, estar seguros de que nuestra pareja nos es totalmente fiel. Recuerda que una sola relación sexual puede ser suficiente para contagiarse, inclusive con el VIH.
La penetración anal es el comportamiento sexual de mayor riesgo para la transmisión del virus del SIDA, y debido a que hasta ahora esta enfermedad es de evolución mortal, se recomienda ENFÁTICAMENTE a todas las personas que practican o experimentan la penetración anal, que utilicen un preservativo o condón lo suficientemente grueso, y un lubricante de base acuosa, y no oleosa, pues los de base oleosa debilitan el material del condón. Un ejemplo de un lubricante que NO debe utilizarse con el condón es la vaselina.
El sexo anal es la estimulación del ano de su pareja: manualmente, oralmente o con la penetración anal (el hombre introduce su pene en el recto de la mujer). No se trata de una práctica sexual reservada únicamente a los homosexuales, como algunos quieren ver, sino que es apreciada por muchas parejas heterosexuales. Puede ser un fin en sí mismo, o acompañarse de otras formas de estimulación. Por ejemplo, el hombre puede introducir un dedo en el ano de su compañera mientras que la penetra por delante.
Penetrar a la mujer por detrás puede ser muy agradable, tanto para el hombre (el ano es menos elástico y más estrecho que la vagina; por lo que el pene está más ceñido) que para la mujer (en el ano existen abundantes terminaciones nerviosas). Muchas mujeres que practican habitualmente la sodomia alcanzan el orgasmo únicamente con la penetración anal, y se refieren a este orgasmo como algo "diferente" y nuevo.
¿Práctica tabú?
Algunos ven en él un acto perverso y contra natura. Las autoridades religiosas o laicas lo han condenado con frecuencia. Determinadas religiones consideran el coito únicamente como un medio de reproducción, por lo que condenan también el sexo anal.
En algunos paises, se considera un "crimen contra natura" y "prohibido", incluso para los matrimonios. Históricamente, el objetivo de estas leyes era perseguir a la comunidad gay (en donde, por supuesto, la penetración por detrás está muy extendida).
Sin embargo, el sexo anal, como cualquier otra forma de sexualidad voluntaria, es o debería ser una elección personal: la pareja es quien decide lo que es o no aceptable.
¿Qué gusto se le puede encontrar al sexo anal?
Además de una sensación física muy placentera, diversos factores psicológicos entran en consideración. El sexo anal es una práctica diferente, que hay que descubrir: la novedad suele ser excitante.
Por otra parte, se tiene la impresión embriagadora de vivir una sexualidad más "intensa". La excitación puede provenir también del placer de infringir la ley.
Por último, el sexo anal aumenta el sentimiento de dominación para la mujer y de virilidad para el hombre, razón por la que muchos practicamos este tipo de sexualidad
¿ Porqué puede resultar placentero el sexo anal ?
En el ano hay infinidad de terminaciones nerviosas que con una adecuada estimulación se convierten en una fuente de placer. Además, los hombres obtienen a través del sexo anal, la estimulación de la próstata, lo que se ha descrito como el punto "P", de prostático.
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